Posts Tagged “oficina”

Si ayer hacía el llamamiento para este sábado 18 a encontrarnos, compartirnos, vernos y reírnos en el Software Freedom day por el Arenal, hoy hago otra llamada para el lunes 20-S (estamos que no paramos) ya que en ese día se presenta “en sociedad” SALE, la Oficina de Software libre del Gobierno Vasco. Hemos elegido esta fecha por la cercanía al SFD.

El evento se celebrará en Bilbao, en el Euskalduna, y como es de esperar de un sarao que pretende vender software libre, la asistencia es libre y gratis, aunque no seáis ministros (que sí políticos) ni tengáis parentesco con Aitorbalds Estalmangoitia.

Horrela, izan ongi etorriak software librearen aldeko komunitate eta pertsona guztiak.

El evento empieza a las 9:30, y se centrará principalmente en presentar experiencias de software libre en distintas Administraciones públicas a nivel estatal y local. Avanzo dos proyectos que personalmente me gustan mucho: por una parte el caso del gvSIG, un GIS libre y multiplataforma que “parieron” en Valencia y que hoy en día ha desplegado una comunidad por todo el mundo. Y por otra, el proyecto de liberación de datos Open Data en Euskadi cuyo responsable, el maestro Alorza, organizó también el tan interesante Desafío AbreDatos 2010.

Y como cuando se habla de software libre se suelen hacer similitudes con la cocina, pues contaremos con la presencia de Fernando Canales para poner el tono gastronómico.

Terminamos a las dos del mediodía; no os vayáis antes que os perderéis los pintxos y el vino. Y a partir del martes, a seguir trabajando.

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Durante la primera semana de agosto está teniendo lugar en Nueva York el undécimo encuentro anual de la comunidad de Debian, una de las principales versiones del sistema operativo libre GNU/Linux, y la madre de otra versión más conocida, “Ubuntu”. Cientos de personas defensoras del software libre venidas de todas las partes del mundo nos damos cita en la Universidad de Columbia, donde tenemos la oportunidad de conocer e intercambiar conocimientos y tendencias sobre este interesante sistema operativo que en sus 17 años de vida cuenta con más de 25.000 programas paquetizados, todos ellos a disposición de cualquier persona y de una forma gratuita.

El perfil de los asistentes es variopinto: tecnólogos, abogados, editores, artistas,… ¿qué es lo que hace confluir a un voluntario del OLPC, un trabajador de Google, un antropólogo y una directora de cine? El software, el conocimiento y la cultura libres. Porque por debajo de la capa puramente tecnológica, se encuentra la firme voluntad de colaborar en un camino común, que no es otro que el de la democratización de la tecnología y la cultura para los pueblos y personas de todo el planeta. Esta democratización no se va a conseguir mediante opciones privativas, esto es, que niegan a los usuarios la posibilidad de conocerla, de copiarla y sobre todo de adaptarla y mejorarla. Es el software libre el que ofrece un mayor potencial de mejora, porque gracias a la disposición del código fuente de los programas y a la libertad para alterarlos, hace que cualquier persona o empresa con los conocimientos y tiempo suficientes tenga en su mano la posibilidad de mejorarlo, ej. añadiéndoles funcionalidades o traduciéndolos a una lengua local, todo ello sin la dependencia a que nos tienen acostumbrados los fabricantes tradicionales que a veces se convierten en férreos monopolios de los que es muy difícil salir (ejemplo claro es Microsoft). Como derivada, existe una oportunidad de negocio para las empresas locales, de modo que el flujo de capitales salga menos de cada país.

Pero también resultan importantes el control y la transparencia de la tecnología. Hace unas semanas Apple ha informado al Congreso de EEUU de que sus dispositivos envían a sus oficinas información local, de forma encriptada y sin avisar de ello al usuario. Y no es el único caso de dispositivo y sistema operativo que pone fuera del control de quien lo pagó ciertas operaciones que podrían no ser de su agrado, ¿Y qué pensaríamos de un sistema de votación electrónica cuyo código fuente sólo esté disponible para el fabricante?

Estas cuestiones cobran especial relevancia cuando se habla de la esfera de lo público. Si cada entidad de la Administración invierte en colaborar con otras Administraciones en materia de software libre, el gasto conjunto será mucho menor, y se estarán promoviendo condiciones adecuadas para llegar a productos de más calidad que actuando cada cual por su cuenta, todo ello traccionando el tejido local de la economía del software. Para caminar hacia esta cultura, un espacio público de importancia es la educación: se ha de que acabar el tiempo en que en las escuelas enseñan que no hay vida más allá del Windows de turno, se debe educar en la colaboración y las tecnologías libres.

En Euskadi existen distintas iniciativas en torno al software libre: cronológicamente en primer lugar, surgió la comunidad hoy formada por grupos diversos, bien procedentes de la universidad o movimientos sociales. En segundo lugar está ESLE, federación de las empresas de TICs que basan su negocio en el software y las tecnologías libres. Y en tercero, de reciente creación, la Oficina de Software libre del Gobierno Vasco. Ésta última, que tiene como misión impulsar y apoyar el software libre en el gobierno local, no ha de convertirse en arma partidista ni de unos ni de otros, pues quienes creemos en el software y el conocimiento libres no deseamos supeditar estos activos sociales a la bandera de turno o de oposición. Ello sería como monopolizar hitos en la cooperación al desarrollo o la inmigración, cuestiones que son patrimonio de la humanidad, alcanzadas con el concurso de esfuerzos de todos los agentes.
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Hace una semana se adjudicó definitivamente la concesión de la Oficina Técnica de Software Libre, impulsada desde el Departamento de Justicia y Administración del Gobierno Vasco, con lo que las entradas mayoritariamente futuribles del tipo “se creará” que en este momento veo en google se hacen presente, desde ahora y hasta fin de año.

Aunque algunas personas ya lo sabían, he querido esperar al día de la reunión de lanzamiento (esta mañana) para comunicar a la mini-comunidad de este blog que formo parte del equipo, concretamente con la función de responsable de proyectos.

Por empezar ejerciendo de abogado del diablo, comparto una reflexión al hilo de una pregunta que me hacían esta tarde en el poteo posterior a la tercera sesión de la jornada de Azkue Fundazioa (jakintza libreari buruz):  ¿será esto una maniobra de imagen de la Administración? Es cierto que con los tiempos de crisis que corren no disponemos de unos presupuestos como en otras coyunturas para hacer despliegues faraónicos (¿y si fuera cierto lo que dice Ibarra?). Es cierto que ni éste ni la mayoría de los gobiernos no hacen una apuesta ética a la grande por el software libre como puede ocurrir en Cuba o Brasil. Es cierto que aquí, por ahora, no ha habido dinámicas de la potencia de Extremadura o Andalucía (claro que por algo hay que empezar).

A pesar de los pesares, y aunque peque de ingenuo, prefiero pensar que no es una de maquillaje. Posiblemente se va a caminar de forma modesta, con la eterna tensión entre lo que algunos queremos lograr y lo que se puede o nos dejan hacer; es la radicalidad (de raíz, que no extremismo) versus posibilismo, película que ya he visto en unas cuantas ocasiones. En cualquier caso, esto es un camino largo y las cosas no se cambian de la noche a la mañana. Lo importante es no perder las ganas en el día a día, y tener claro el horizonte al que tenemos que llegar, dando pasos lentos pero firmes que susciten credibilidad y viabilidad.

Como dice Galeano, “la utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar”.

Por tanto, será clave el alcanzar unos indicadores realistas para este tiempo de siete meses, y ojalá que se concreten proyectos que se usen, que sean vistos por sus usuarios no como “otra imposición más de los informáticos”, que demuestren en su medida la viabilidad económica, que sean unas buenas soluciones tecnológicas, y que tengan impacto social de modo que más personas entiendan las ventajas del software libre y los estándares abiertos.

Y para acabar con este sermón, como he conocido a gente que tras entrar en estas dinámicas se va distanciando de los principios o es cooptada por cantos de sirena, confío en que haya personas -tú por ejemplo- con las que de cuando en cuando quede para compartir impresiones, interpelarnos y hacer un contraste desde otros puntos de vista, recordándome la importancia libertaria que nos une. Te agradeceré ese tiempo que espero que me regales.

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